Todas las mañanas me levanto antes de que amanezca. Cuando bajo a comprar el pan, huelo el aroma de los cruasanes recién hechos. Reconforta y apetece. Lástima que engorden tanto. Siempre coincido en la panadería con Paquita. Ibamos juntas al colegio y éramos amigas íntimas. Ella siempre baja en bata a la calle. A veces pienso que no tiene ropa. Siento un odio irracional por las batas. Tenía una y la tiré a la basura. Así, evito el peligro. En mi barrio, muchas mujeres se plantan la bata y salen a hacer sus compras, el pan, la leche, la fruta... Cuando las veo siento tristeza. Jamás bajaré a la calle así.
Miro a Paquita y no puedo evitar pensar en mi adolescencia, en los planes que hacíamos las dos. Viajar, aprender idiomas, ir a lugares exóticos, conocer gente interesante. Soñábamos con un príncipe azul que vendría a rescatarnos y creíamos en el amor y la amistad. ¡La de sueños que una tiene cuando todavía cree en los cuentos de hadas! Ahora la veo, despeinada, con ojeras, descuidada. Con un marido bruto e inculto, que se pasa el día en el bar jugando a las cartas, con cuatro hijos antes de cumplir cuarenta años. Arrastrando su melancolía por las esquinas. La miro y me deprimo. Tal vez es feliz. Yo no.
Continuará...


17 feb 2007 | 12:44 AM
Me encantan los cruasanes ,no me gustan las batas y no me caen bien los tios que estan todo el santo día en los bares y además no se jugar a las cartas.
Buenas noches señora
17 feb 2007 | 10:59 AM
Gracias Diego, por tus comentarios y por estar ahí.
17 feb 2007 | 05:52 PM
Hace ya tiempo que te leo, aunque nunca te haya dejado un comentario. Te conocí a través del blog de Diego, a quien quiero mucho, y desde allí vine a parar al tuyo.
Todos tenemos sueños frustados. Cuando somos jóvenes nos imaginamos la vida de una manera, que luego, casi nunca, se corresponde con la realidad.
No sé cómo será tu vida, pero puedo asegurarte que tal como describes la de tu amiga, no es como para sentir que la suya sea mejor. Tú tienes tu independencia, y eso puedo asegurarte que vale mucho.
Además escribes y te expresas muy bien.
Saludos.
11 mar 2007 | 04:49 PM
Nunca olvides el dicho: "Mejor solo que mal acompañado" cuanta sabiduria en estas palabras, eres afortunada sin un día te apetece puedes cojer tu ropa y marchar a dónde sea, y no debes dar explicaciones...
Saludos:
Antonio Alviárez