Volveré a escribir en breve.

Perdón por la tardanza.

Y gracias a todos por vuestra amistad.

Gracias especiales: a Martinson, el primer amigo que tuve en la coctelera, a Feitus por regalarme una encina, a Marta por su fidelidad, al tio Antonio por elegirme como amiga, al hombre del Tibet por su humanidad, al amo de las cuarenta noches por lo bien que dibuja, a Felipe por invitarme a la libreria Catalonia ( que sepas que fui, pero tu no apareciste) y a alguien que no sé quien es pero que cada día entra en mi blog desde la universidad autónoma de Barcelona (me encantan los misterios).

Seguramente tengo que dar gracias especiales a otras personas que no he nombrado: gracias especiales a todos.

Micaela