Hace dos noches (II)
Al entrar en la cocina me pareció que una sombra se deslizaba arropada por la semioscuridad de la noche. Abrí el cajón de la mesa. Tanteé lo que parecía una caja de aspirinas, un sacacorchos, y por fin lo que buscaba, la linterna. La sostuve un rato en mis manos. Con mucha precaución, enfoqué el haz de luz hacia el suelo. Un guante de látex, descansaba en una esquina del suelo, testigo mudo de aquella fatídica noche en la que encontramos muerto a Antonio. Seguramente, algún policía lo tiró después de haberlo usado para inspeccionar algo.
Con muchas precauciones, con la linterna siempre enfocando al suelo y con el corazón desbocado, salí de la cocina. Me dirigí al dormitorio. La cama me pareció mas grande que nunca. Me senté en una esquina y apagué la linterna. De mi frente resbalaban gotas de sudor. Levanté la cabeza y miré el espejo. Encendí la linterna y vi, reflejada, una cara que casi ni reconocí. ¿Era yo aquella mujer que me miraba asustada desde el otro lado del espejo?. Empecé a fantasear, aquella mujer que se asomaba al espejo y me miraba desde el otro lado era otra persona, no era yo. Aquella era su casa, y yo, una intrusa revolviendo en su vida. La cabeza me daba vueltas. Me levanté. Quería huir de aquel espejo. Entré en la habitación que hacía las funciones de despacho. Montones de libros se apilaban en el suelo, las estanterías estaban repletas. Paseé la linterna por la habitación. Me detuve en una esquina donde Antonio había clasificado los libros de viajes: Roma, Estambul, Atenas, Estocolmo, Moscú... París. Algo no cuadraba. Entre los libros de ciudades cosmopolitas algo llamaba la atención: un libro de cuentos de Benedetti. Tomé el libro en mis manos, lo hojeé. El libro contenía una dedicatoria:
Para Micaela, con cariño.
Fíjate en la posición y relaciona con el color azul.
Antonio
¿Que me fije en la posición? ¿de que habla este tío? Posición, posición....posición ¿a qué se refiere?
Vamos a ver Micaela, concéntrate, me digo.
Vuelvo a poner el libro donde estaba. Me alejo un poco y contemplo la estantería en la distancia: A un lado París, en medio el libro de cuentos y al otro lado Barcelona. Benedetti entre dos ciudades europeas. ¿ que significa? Ni idea.
De repente me quiero ir. No tengo ganas de pensar. Cojo los tres libros y me voy.
Me voy a la relativa tranquilidad de mi casa.


3 jul 2007 | 11:40 PM
Interesante, muy interesante, a ver qué misterio hay en medio de estás dos fascinantes ciudades...
Saludos Micaela
4 jul 2007 | 11:26 PM
¿A ver que sucede?, intriga tensa .....
Besos