Me voy una semana de vacaciones a Roma, o eso he dicho. Se lo he contado a todo el mundo, a mi madre, a mis vecinos, a mis compañeras de trabajo y a quien me ha querido escuchar. No he comprado billete de avión, no he reservado alojamiento en ningún hotel. Roma no me espera. Les he mentido a todos, y lo más curioso es que me creen, claro que por qué no iban a creerme.
Llega el momento de irme. Mi madre sale a despedirme a la puerta, me recomienda que sea cuidadosa, que una mujer viajando sola debe extremar las precauciones que no vaya a lugares peligrosos o solitarios. Llega el ascensor y me abraza, me besa y me dice por enésima vez: - ten cuidado, mucho cuidado, hija.- Toco el botón de la planta baja y escucho como mi madre cierra la puerta de casa. Al llegar a la portería tengo suerte, no hay nadie. No salgo del ascensor, pico al tercero, el ascensor sube. Meto la mano en el bolsillo del abrigo y saco la llave del piso de Antonio. No me ha visto nadie. Abro la puerta con sigilo, me quito los zapatos y sostengo la maleta en peso para no hacer ruido. Ya he llegado a Roma, me digo. Hace meses que quiero estar sola, que me apetece no ver a nadie. El piso de Antonio sigue libre, nadie se ha instalado en el. Está todo igual que el día que murió. Un buen día se me ocurrió la idea, se me instaló en el cerebro y ya no pude deshacerme de ella.
Miro a mi alrededor y los recuerdos aparecen como si no hubiera pasado el tiempo. Me siento en el sofá, más que sentarme me tiro encima. Que sola estoy, pienso. Pasa una hora, tal vez dos, que importa el tiempo si nadie me espera. Me viene a la cabeza la canción de Sabina:
.... Yo me dije cuidado chaval, te estás enamorando, luego todo pasó de repente, tu dedo en mi espalda...
... y nos dieron las diez, y las once, las doce y la una y las dos y las tres y desnudos al anochecer nos encontró la luna...
...Nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos...
... y nos dieron las diez, y las once, las doce y la una y las dos y las tres y desnudos al anochecer nos encontró la luna...
Ya estás sola me digo, ¿no querías soledad?
...Y nos dieron las diez, y las once...
Me quedo dormida tarareando la canción. Tal vez por ese punto canalla que les presupongo a los dos, Sabina me recuerda a Antonio
Todas las persianas de la casa están bajadas. Abro la maleta y saco un rollo de bolsas de basura negras y cinta adhesiva. Precinto algunas ventanas para poder encender la luz sin que se vea desde la calle. No quiero que algún vecino que sabe que el piso está desocupado llame a la policía o se presente aquí. Estoy convencida que en este barrio nadie va a notar nada, pero no está de más tomar precauciones. Saco de la maleta la comida que he preparado para una semana. Me preparo algo de comer. Voy al baño, me lavo los dientes y preparo la bañera. Cierro los ojos y vuelvo a ver el cadáver de Antonio tal y como lo vi aquel día. Abro los ojos y ya no está. Alejo esos pensamientos de mi cerebro. Me desnudo y me meto en la bañera llena de espuma con olor a lavanda. Estoy tan a gusto..., que silencio, que maravilla de baño. Cuando los dedos de las manos se me empiezan a arrugar salgo de la bañera y me envuelvo en una toalla. Me miro al espejo y no me reconozco, pero soy yo, la misma de siempre. Me seco despacio, sin prisas, saboreando mi aislamiento, saboreando el momento. Me paseo por la casa, desnuda en mi soledad.
Me meto en la cama, es inmensa, como todo en esta casa.
Me lo creí, creí que al fin tenía un espacio, un lugar en el mundo que te hace sentir bien sola. Me dormí pensando en ello.
A medianoche despierto desorientada....
Fin del día 1


20 dic 2008 | 01:52 PM
La soledad buscada es fuente de riqueza interior que resultará conveniente compartir ¿No es así?
2 ene 2009 | 01:00 AM
¿Y sacaste conclusiones sobre esa necesidad de aislamiento?
23 ene 2009 | 05:33 PM
Suelo ser un solitario empedernido en mis viajes, de esa forma he logrado estar dentro mi, de esa misma manera.
Besos:
Antonio
4 feb 2009 | 09:17 PM
Me ha gustado el tempo de la narración y la naturalidad con que se hacen sentir las emociones. Oye, qué suerte haber dado con este página, que desde hoy seguiré. Un saludo muy cordial.
Jo
21 jun 2009 | 06:28 PM
A veces necesitamos momentos de soledad para reflexionar siempre es bueno buscar dentro de nosotros esos momentos. Micaela que es lo que realmente deseas u esperas de la vida. La vida sigue su curso bebe y siempre guarda los bellos momentosPero te has preguntado que es lo que realmente te orilla a buscarlos.