UN INSTANTE LO CAMBIA TODO
Joan Prats nunca había pensado en irse del pueblo, se presentía útil y necesitado. Y sobre todo era feliz. Quería a su sobrina como a una hija, se divertía inventando cuentos para ella, jugando al escondite y dejándose atrapar por la chiquilla cuando jugaban a correr uno detrás del otro. Era alto y desgarbado, con aspecto de hombre tímido, rubio y con media barba. Algunas mujeres se presentaban en su consulta con enfermedades imaginarias sólo para poder hablar un rato a solas con aquel médico que se pasaba las horas muertas jugando con su sobrina o paseando por el campo escuchando a los pájaros trinar. El no parecía darse cuenta de los esfuerzos que hacían algunas de sus pacientes más jóvenes para idear dolencias ficticias y con esa excusa que él les hiciera un poco de caso. Todo el mundo sabía que cuando Joan Prats, médico de vocación y ornitólogo de afición observaba los pájaros, el mundo dejaba de existir a su alrededor y nada ni nadie era capaz de distraerlo de aquello que no fuera identificar el canto de los pájaros.
Nadie podía imaginar que aquella paz idílica que respiraba aquel hombre acabaría el día en el que la escopeta de caza que limpiaba se disparó accidentalmente con la mala fortuna de atravesar por el camino el cuerpo diminuto de la niña. Nada pudo hacer Joan Prats con toda su sabiduría de médico inquieto para salvar a su sobrina que murió casi instantáneamente en los brazos de su tío. Era otoño, trece de octubre, fecha que quedaría siempre grabada en su memoria, y que el tiempo, caprichoso y voluble se encargaría de recordarle muchos años después y muy lejos de allí, cuando su hija naciera, también el mismo día, a la misma hora y en idéntico mes.


24 abr 2009 | 11:55 PM
Qué jodidamente puñetera puede llegar a ser la vida.
24 abr 2009 | 11:58 PM
no sabes cuanto...
25 abr 2009 | 09:53 AM
"El amor nos transforma en personas débiles y vulnerables.
El dolor nos va convirtiendo en seres fuertes pero insensibles.
Sólo el sabio equilibrio entre ambos extremos
Nos devolverá siempre a nuestra eterna condición humana"
(Volare - Capitulo 1: Carlos Cerezo)
El amor y el dolor siempre serán el motor de nuestra existencia. Tu post, bellísimo, encierra mucho de ambos. No sé si también tu vida, porque generalmente somos mucha parte de lo que escribimos. Un saludo.
28 abr 2009 | 12:13 AM
El ser humano no es dueño de casi nada, ni siquiera de su propio destino y eso le hace ser temeroso. Y cuando le suceden cosas aterradoras como la que cuentas con tanta sencillez, además, se siente perdido ante el excesivo sufrimiento. Pero el horizonte siempre acaba vistiéndose de colores.
He estado rondando por tu blog y me ha parecido muy interesante. Es bueno escribir sobre el pasado, perfecta fórmula para encontrar el equilibrio en el presente y no preocuparse del futuro.
Agradezco mucho tu comentario y me alegra que te haya entretenido.
Un abrazo.
6 may 2009 | 07:50 PM
¿Has publicado, Micaela? Deberías pensártelo, a mi me gusta cóm escribes.
Un saludo
30 may 2009 | 08:59 PM
Me suena este relato, es como si lo hubiera leído antes.
Saludos
13 jun 2009 | 08:21 PM
La crueldad sin límites de la realidad...