Entre las piernas
Me exprimo el cerebro y no consigo recordar su nombre, ni tan siquiera su cara, sólo recuerdo la postura: desafiante, un poco obscena, con los pantalones tejanos apretados, brazos cruzados, tumbado hacia atrás con las piernas abiertas encima de un pupitre que ya se le hacía pequeño a un cuerpo que rozaba la adolescencia. Yo contemplando su paquete sin disimulo, porque realmente no miraba aquel bulto por ser suyo sino por lo excitante que resultaba recrearme en algo que nunca había visto. Pensaba, eso si lo recuerdo, en como sería aquello que tenía entre las piernas, como sería cogerlo con mis manos. Ahora, pasados los años, he visto ya unos cuantos y los he tenido entre mis muslos. Y aún así, sigo recordando la excitación que sentí y esa primera estela de deseo tan sólo imaginada.


6 jul 2009 | 12:07 AM
Eso se llama memoria selectiva
23 jul 2009 | 05:37 AM
Micaela, Barcelona para mí es un misterio lejano donde un tal Mesi hace de las suyas cada tanto... y tu blog tiene como una belleza salvaje, propia de animalitos ariscos a los que se aprende a querer por ser auténticos...
Un abrazo y un saludo cariñoso del Negrorrevoltoso